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Asistentes: Cesar Martínez, Hector Anaya, Ricardo Torres, Enrique Oria, Hristo Stoichkov, Gilberto Estrada, Omar Saldivar, Alex Berumen, Mauro Garza y yo su servidor.
Antes que nada disculpen la falta de orden de esta reseña, ya que no estaba en mis planes escribirla por cuestiones de tiempo, ya que no he tenido mucho últimamente, además que a última hora se me ha rogado por realizarla plasmando mi original estilo.
Esta vez el humedo clima que desde el sábado se peresento amenazaba con la cancelación de este recorrido, ya que la lluvia no ayudaría mucho para este recorrido, pero aún así nos quedamos de ver en el punto acordado (entrada al parque la Huasteca) a las 7:00hrs y en vista de que no la lluvia no era tan aguda decidimos apegarnos a lo calendarizado. Aguardamos alrededor de 10 minutos más para esperar a Gilberto Leal, quién no llegó, y decidimos partir hacia el acceso al cerro donde comenzaría esta excursión.
El camino hacia la muela y el cuerno comienza al igual que si se fuera a nido de Aguiluchos a diferencia que para este recorrido se dirige uno hacia el lado opuesto de nido de aguiluchos.
Las condiciones climáticas fueron compuestas por una basta niebla (al igual que en todo Monterrey) una ligera sensación de frío, una alta humedad, poca visibilidad y un nulo viento. El recorrido comenzo a las 8:00hrs.con vegetación semidésertica compuesta por arboles de baja altura, matorrales xerófilos. Así que nos adentramos muchos, si no es que en su totalidad, con la idea de darnos una buena espinada en este recorrido. En esta parte de la caminata las veredas no son muy abiertas pero accesibles si lo son. Caminamos por varios minutos quizá alrededor de 20 a 30 minutos hasta llegar a una cañada que sería la parte compleja de esta excursión.
Al comenzar esta cañada Enrique, que era quien nos guíaba, nos indico que era tiempo de usar el casco ya que la siguente parte del trayecto consistia de chorreaderos y muchos desniveles que requerian el uso de manos y pies coordinadamente para poder sobreponerlos, de aquí a la arista del cerro estuvimos realizando distintos tipos de escaladas y el ascenso de chorreaderos con muchisimas piedras sueltas. La inclinación de este tramo, así como los desniveles ponían en riesgo el deslizamiento de piedras que pudieran herir a algún compañero.
Para terminar este camino llegamos a un punto en que tuvimos que escalar entre dos paredones muy piontorescos. La escalada no fue compleja y al superarla nos encontrabamos sobre la arista del cerro. Hasta este punto había terminado el riesgo de alguna piedra que pudiera rodar y lesionar a algún compañero. El ascenso se había realizado sin lesionados, a pesar de que deslizamos muchas piedras a nuestro paso por esta cañada.
Ya en la arista el viento se dejo sentir, incomodando un poco el frío. De aquí continuamos caminando hacía la primera cumbre de la muela, a la cual llegamos rapidamente, haciendo un tiempo de 1:20hrs. desde el comienzo. Ahí en la cumbre estaba nuestro buen amigo Rogelio Stille firmando, después de saludar e intermbiar un par de cálidas palabras César firmo el diario y continuamos hacía la cumbre del cuerno. Lamentablemente el cielo seguía algo cerrado y no nos permitio disfrutar de la vista hacia el cañon de la huasteca.
Después de caminar por la arista, subiendo una lomita que desescalamos después, continuamos caminando por otra última hasta la cumbre, caminamos quizá alrededor de 30 a 45min. Todo el camino de la arista se caracterizo por matorrales espinosos, lechuguillas, cactaceas y demás hierbas hositles.
En fin llegamos a la siguiente cumbre del cuerno, donde no había diario y nos dispusimos a comer, ya algunos tenían hambre y aquí fue donde se armo el convite consistenten en cocas, emparedados, donitas, galletas y el siempre fiel atún que no falla. Ahí conversamos un rato y no todos nos conocíamos y en ese tiempo de recreo que mejor manera de conocernos que arrojando uno que otro chascarrillo jocoso para romper el hielo. Ya después de la clásica convivencia del almuerzo a lo que seguía, a regresarnos.
Comenzamos el descenso por el mismo camino que ascendimos y si la espinada estuvo buena de subida de bajada fue lo mismo. Ya al descender de la arista y comenzar a desescalar Hristo y Gilberto se aventuraron a recorrer una veredilla que no recorrimos (ya que no estaba en nuestro camino), nos dijeron que continuaramos y que ellos nos alcanzaban.
El descenso tuvo que ser más cauto aún que el ascenso por el factor de piedras sueltas. Afortunadamente al igual que el ascenso todo se dió de buena manera sin heridos, lesionados ni más. En fin Alex se adelanto mucho y nos preocupamos porque no lo escuchabamos, incluso cuando le llamabamos a gritos para ver si estaba bien, en fin Alex se manifesto y todo salío chévere. Por tiempos, altímetría, distancia de recorrido y demás datos técnicos ni me pregunten porque no estaba en mis planes escribir la reseña, además que recacalco, apenas me he dado tiempo de escribirla debido a mi agobiada agenda n_n
Como datos extras:
1. El prietito en el arroz fue Mauro que no llevó casco, muy mal ejemplo, pero por temor a que se perdiera decidimos llevarlo con su respectiva regañada y prestando sumo cuidado en el recorrido, cabe señalar que Mauro utilizó un coqueto gorrito para minimizar el riesgo de alguna herida en la cabeza.
2. Omar andaba chiflado porque traía casco nuevo y quizá hubiera sido buena idea dejarle ir una pedrada en el casco para que lo estrenara pero contuve a la raza de sus malévolos deseos y se fue con su casco intácto.
3. Héctor Anaya destaco por sus elegantes chistes de doble sentido con los cuales ridiculizaba hasta el más vivo de los montañistas. Fue muy grato y socegador escuchar como Anaya se chamaqueaba a la raza con sus creativos y salerosos albures de quesos, dedos lastimados sin uñas, etc.
4. César comentó que era un placer que Ricardo volviera las filas del K2 y como no con ese grado de adaptabilidad y confianza que mostró, definitivamente tiene potencial para ser un K2, no necesariamente un montañista, pero si tiene mucha madera de K2.
Después de esta reseña que he escrito con nula ortodoxia y a mi más puro estilo, sin intención alguna de ofender a alguien, con el único fin de darle un jacarandoso toque. Solo me queda agradecer a nuestro guía Enrique la muy interesante ruta que lamentablemente por el clima no pudimos apreciar más allá de lo deseado y a tan sublime gente con la cual pude compartir este dominguito de montaña.
Bienvenidos de nuevo y a Gilberto que fue su primera salida con los K2.
Que tengan una excelente semana y buena vibra.
Categories: Resenas
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Andromaco Papua says...
Muy bien. Después de leer la reseña me dieron ganas de ir. Ojalá la podamos programar una vez más ya que a ustedes les tocó nublado y ni Rafa ni yo pudimos ir. ;-)
Por cierto, ¿no Ricardo Torres el primer mexicano que subió el Everest? Qué nivel trae ya K2!
Saludos a todos.
leon garces says...
FE DE ERRATA
Gilberto Martinez en vez de Gilberto Estrada y Hristo Yordanov en vez de Hristo Stoichkov. Disculpen las confusiones que se pudieron haber producido U_u
Oops!
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